Mohammad Rasoulof: «Nadie puede encarcelar mi mente»

Mohammad Rasoulof, durante su video conferencia

26/10/2018.- El realizador iraní Mohammad Rasoulof ha protagonizado este viernes 26 de octubre una videoconferencia con motivo del homenaje que la 63 Semana Internacional de Cine de Valladolid realiza esta edición a su trayectoria. «Gracias a Dios nadie puede encarcelar mi mente», ha sentenciado durante la charla el realizador, homenajeado con la Espiga de Honor de la 63 Seminci y que no ha podido viajar a España para recibirla ni para asistir a la retrospectiva que le ha dedicado el Festival, con la proyección de cinco de sus siete filmes que él mismo ha seleccionado. «El primero no está porque cuando en 2010 me detuvieron también entraron en mi casa y confiscaron todo, así que no tengo la copia original de mi primer filme y la que tengo no es de buena calidad», ha explicado.

El realizador atesora en su filmografía siete largometrajes, uno de ellos documental, que no se han estrenado en su propio país por falta de autorización. El interés por la violencia, y sobre todo por la violencia de un Estado opresor, es patente en sus filmes. Un asunto que el autor, a la sazón graduado en Ciencias Sociales, considera mucho más complejo que una simple cuestión de política dictatorial: «Esa gente que te quita la libertad, a su vez está influenciada por otros que se encuentran por encima en las relaciones de poder, y así sucesivamente».

Violencia y libertad

Precisamente la falta de libertad jugó un papel clave en el estilo de su filmografía, que ofrece una evidente ruptura entre The White Meadows y Goodbye. Rasoulof ha explicado el porqué de la diferencia: «Desde el comienzo tuve mucho cuidado. Tenía que lidiar con la censura, no molestar a nadie. Mis películas eran una forma de hacer llegar mi voz indirectamente al espectador, y esperar que él entendiera mi parecer sobre la situación de Irán. Pero con el episodio del año 2010, el enfrentamiento que tantos años había estado evitando al final ocurrió. Así que me dije que bueno, que como ya me tenían fichado… Y empecé a hacer películas más directas».

El realizador adelantó algunos de sus planes para un próximo proyecto, relacionado con la ausencia de mujeres protagonistas en sus filmes, salvo en el caso de Goodbye. «Sinceramente, no logro conocer a la mujer por mucho que lo intento», ha confesado. «Es algo que me está obsesionando y no quiero hacer una película hasta que no lo consiga. Pero la verdad es que algo tengo preparado. A escondidas es muy difícil sacar esta película adelante, y necesito que las cosas se calmen para poder hacerlo».

Cuando habla de esperar a que las cosas se calmen, no se refiere a una cuestión baladí. Motjaba Mousavi, director del cortometraje Aghaye Gavazn (Sr. Ciervo), en la Sección Oficial de la 63 Seminci, le preguntó a su compatriota «cuáles son sus planes para salir de todo lo que se está montando en Irán». Rasoulof, tras afirmar que si tiene que elegir entre alas para volar y ser un diamante que perdure para siempre elige lo segundo, ha aclarado: «Sé que alguien que no debe está escuchando esta videoconferencia, así que permíteme no revelar mis planes».

Acto seguido, ha sentenciado: «Como sé que me están escuchando, quiero enviar un mensaje al ignorante gobierno iraní. Hagan lo que hagan, no podrán hacerme callar».

Publicado en 63 Edición, Espigas de Honor.