‘Napadid Shodan’: una historia entre dos mundos

El director iraní Ali Asgari regresa a la Seminci para competir con su ópera prima en la sección Punto de Encuentro

Asgari estrena ‘Napadid Shodan’, su primer largo tras alzarse en la 61 edición con la Espiga de Oro por su primer corto

26/10/2017.- La 62 Seminci estrena Napadid Shodan (Desaparición), el primer largometraje del escritor y director iraní Ali Asgari. Este año vuelve al festival, tras alzarse en la edición anterior con la Espiga de Oro por su primer cortometraje, El silencio.

La película transcurre en una noche invernal de la ciudad Teherán, donde una joven y su novio se ven envueltos en un grave problema y con muy poco tiempo para resolverlo. Tras ir de hospital en hospital donde la joven no deja de ser rechazada, ambos buscan de urgencia la solución, al mismo tiempo que luchan por mantener la situación oculta. La pareja sufrirá graves repercusiones y se verá atrapada entre dos mundos: el conservador y el moderno.

En la sociedad iraní los jóvenes invocan a la modernidad, pero tienen muchos obstáculos como la familia, la sociedad o el gobierno. En la película, la protagonista desaparece como muchos jóvenes que se van, y es de ahí de dónde surge el título de mi película”, explicó Asgari. Además, añadió que “los protagonistas interpretan muy bien esa encrucijada de la sociedad iraní, en la que muchas veces se les hace elegir entre sus creencias o la cultura a la que se someten por órdenes del sistema”.

Un total de 89 minutos en los que el director ha querido dejar a la imaginación del espectador volar y crear un pensamiento propio sobre los personajes. “No estoy a favor de crear caracteres complejos, me gusta crear de manera clásica. Además, ningún personaje era famoso, eso no lo quería en mi película. Me gusta el peligro, por eso no les di el guion entero, solo la parte que tenían que interpretar al día siguiente. Eso hacía que ellos crearan en su mente el papel y tuvieran la necesidad de saber más”, aseguró el cineasta.

Sus cortometrajes han sido seleccionados en más de 600 festivales de todo el mundo, y acumulan más de 150 premios. Como debutante en largos, Ali Asgari señaló que “hacer una película no es tarea fácil, quien haga una sin dificultades es porque probablemente no haya hecho una buena película”. Él afirmó que tuvo ciertas dificultades a la hora de rodar, pero no por problemas técnicos, sino porque en países con problemas ideológicos es mucho más difícil.

“Nosotros hemos conseguido pasar todos los controles a los que nos hemos enfrentado hasta la fecha, nunca hemos tirado la toalla. En todos los países hay censura, no solo en la sociedad iraní, en realidad es un tema mundial y nos encontramos todos más cerca de lo que pensamos”, concluyó el director.

 

 

 

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Publicado en 62 Edición, Punto de Encuentro.