Philippe Lesage: «La mayor parte del material viene de mi propia vida»

El director, Philippe Lesage

24/10/2018.- La trayectoria autobiográfica que Philippe Lesage comenzó con Los demonios (2015) ha encontrado su continuación natural en Gènese (Génesis), programada a concurso en la Sección Oficial de la 63 Semana Internacional de Cine de Valladolid.  Según ha explicado en su comparecencia ante los medios, tenía lógica continuar con la idea con protagonistas un poco más mayores: «Me interesaba observar los movimientos del corazón a través del descubrimiento de la sexualidad».

Como en el caso anterior, su propia trayectoria ha estado muy presente en el filme: «La mayor parte del material de la película viene de mi propia vida. Me baso en la convicción de que cuanto más personal  y preciso sea ese material, más correcto. En cualquier caso, las situaciones que viven los personajes son bastante comunes, le pueden pasar a mucha gente».

El filme, situado en un momento indeterminado, incluye elementos que hacen muy difícil situarla temporalmente. Un ejemplo es la banda sonora, que combina piezas de los años 50 con música contemporánea, y trasciende a las pretensiones del autor. La intencionalidad es patente, según ha explicado Lesage: «No sitúo la película en un momento preciso porque no me gusta el discurso generacional». En cuanto al significado adicional, de un pequeño y consciente homenaje a Stanley Kubrick y La chaqueta metálica es fácil pasar a los paralelismos con un internado masculino.

Respecto al profesor del internado, el adulto que más protagonismo tiene en el filme, existió realmente en la vida del director: «Fue una persona muy importante para mí cuando era estudiante. Cuando éramos jóvenes lo admirábamos, porque era muy carismático, pero también le teníamos miedo porque era capaz de humillarnos. Lo he puesto en la película para vengarme», ha afirmado. Pero tiene un significado más trascendental: «Representa la dinámica de poder dentro del microcosmos que es una clase, pero que puede hacerse extensiva a la sociedad».

Genèse, tras alternar el devenir de las respectivas vidas amorosas de dos hermanastros en edad de estar en el instituto y la universidad, finaliza con lo que casi podría funcionar como un cortometraje independiente: la forma en que se conocen y se enamoran dos casi niños de 14 años en un campamento. Pero no está colocado al final del filme por azar, tal como ha explicado Lasage: «El amor de los 16 o los 18 años es distinto del amor de jóvenes de 13 o 14 años. No tiene codicia: se dan la mano y no hace falta nada más, y eso es algo totalmente extraordinario. Quería contraponerlo a lo anterior. Es una parte arriesgada, pero para mí es muy especial. De hecho, es mi parte favorita».

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