Sobre cómo convive una familia con el párkinson

El debut de la directora canadiense Kathleen Hepburn es un examen sobre la dificultad para convivir con la enfermedad y los límites de la independencia

Kathleen Hepburn, directora del largometraje, junto a Tyler Hagan, productor

26/10/2017.- Punto de Encuentro ha estrenado Never Steady, Never Still (Nunca estable, nunca quieta), la ópera prima de la directora canadiense Kathleen Hepburn, que narra la historia de una mujer con párkinson que pierde su principal apoyo cuando fallece su marido. Ahora su hijo se debate entre lograr la independencia y seguir su juventud o volcarse en un compromiso sobrecogedor.

El público, en el coloquio posterior a la proyección, ha elogiado repetidas veces el trabajo de la actriz protagonista, Shirley Henderson, preguntando sobre si realmente sufre la enfermedad de su papel. «Ella no es enferma», ha respondido el productor de la película, «la actriz trabajaba cada día una hora su cuerpo para conocer y adaptar los movimientos que requerían su papel, de ahí su excelente resultado».

«Mi madre ha tenido párkinson durante 25 años», ha relatado la directora, «la historia es ficcionada pero quería mostrar cómo afecta a la familia algo así. No es una película sobre la enfermedad sino sobre cómo convive una familia con ella».

La ausencia de largos diálogos y la importancia de la comunicación gestual ha sido otra de las características comentadas: «Me interesaba mostrar la soledad que experimentan los dos protagonistas, la dificultad para comunicarse a pesar de quererse», cuenta Kathleen Hepburn.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page
Publicado en 62 Edición, Punto de Encuentro.